Todo lo que te puede decir una agenda y nunca te animaste a exigirle

Esta semana me regalaron una agenda y me viene de maravillas, porque ya andaba precisando ordenar el 2016. Me encanta, porque me la regaló una persona adorable y sensible, pero además porque es práctica, fina y tiene un buen diseño. Por supuesto, es una agenda artística, me gusta que todos los años queden archivados en la memoria con el recuerdo de un artista y así el 2013 fue René Magritte, el 2014 Gustav Klimt y éste 2015 es el gran Alphonse Mucha (simples y pequeños detalles, que me regalan la ilusión de que la vida cotidiana es algo más que la gris rutina).

agendas varias

La cosa es, que miré la tapa de mi nueva agenda con una mezcla de intriga y entusiasmo y ahí nomás me di cuenta de que no sacaba quien era el artista. Tomé aire y pensé que estas cosas pasan en las mejores familias y me dispuse a escrutar la obra con atención. Veía una imagen de tenor cubista -pero seguro no era Picasso-, dominada por una fragmentación con aires de collage – pero seguro no era Juan Gris-, con unos maravillosos azules, grises y verdes magníficamente entonados -pero seguro no era George Bracque-. Desesperada me fui a mirar el crédito y resultó ser que se trataba del detalle de una obra de Amadeo de Souza-Cardoso.

Sin título (Entrada), Amadeo de Souza-Cardoso, 1917. Fundación Gulbekián, Lisboa

Sin título (Entrada), Amadeo de Souza-Cardoso, 1917. Fundación Gulbenkián, Lisboa

Me encantó. Souza-Cardoso (1887-1918) es un gran pintor, pero es también un gran olvidado y confieso que tengo debilidad por los olvidados. Amadeo era portugués y formó parte de la legión de artistas no-franceses, que hicieron de aquel París de las dos primeras décadas del siglo XX, uno de los lugares más creativos y estimulantes de la historia del arte. Llegó a París con apenas 19 años, estudió en la Academia Viti con Anglada Camarasa y para 1912 ya formaba parte del variopinto grupo de extranjeros parisinos, estrechando amistades con figuras como Amadeo Modigliani, Sonia Delaunay, Constantin Brancusi, Diego de Rivera y Juan Gris.

La Medicina, retrato de Paul Alexandre, Amadeo de Souza-Cardoso, 1917. Fundación Gulbenkián, Lisboa

La Medicina, retrato de Paul Alexandre, Amadeo de Souza-Cardoso, 1917. Fundación Gulbenkián, Lisboa

Su pintura fue una combinación de tendencias cubistas y futuristas y como buen vanguardista participó del Salón de los Independientes, formó parte del famoso Armory Show de 1913 en Nueva York, Boston y Chicago y expuso en la mítica Galería Der Sturm de Berlín, ese reducto de provocadores que arrancó como revista y terminó siendo centro de la vanguardia en Alemania, antes y después de la Gran Guerra.Y hablando de revistas, Souza-Cardozo, formó parte también de Orpheu, la revista que con apenas dos ediciones convulsionó a Portugal de la mano de Fernando Pessoa y Mario Sá-Carneiro. Pero Souza-Cardoso tuvo el mal tino de morirse joven. Se murió en 1918 con apenas 30 años, durante la epidemia de fiebre española, la gran pandemia -olvidada también- que arrasó Europa tras la mascare de la guerra, casi como una broma de mal gusto, como si no hubiera sido suficiente con la masacre de las trincheras.

Portada de enero con una obra de Sonia Delaunay y una frase de Wilfredo Lam

Portada de enero con una obra de Sonia Delaunay y una frase de Wilfredo Lam

Es difícil ver su obra, tiene un museo con su nombre en Amarante, pequeña ciudad cercana a Porto y se puede ver algo más en Lisboa en la fantástica Fundación Gulbenkian de Lisboa. Parece poco y es poco, por eso me gustó que fuera la tapa de la agenda y más aún porque es un producto de Ediciones Chêne (léase Hachette) y entonces, esto indica que estamos ante un buen comienzo; no hay duda que Chêne podía haber elegido a cualquier otro pintor más taquillero o popular, como por ejemplo Sonia Delaunay que abre el mes de enero. Lo que me lleva a su interior, porque esta agenda tiene algo que sería imposible no ya en Uruguay sino en cualquier rincón de nuestra América del Sur y algún que otro aledaño.

renoir artistas ateliers

Primera semana de abril con la exposición de los artistas en sus talleres

Cada semana, sea abre con toda la información de la inauguración de una exposición de arte correspondiente a la fecha. Por ejemplo, la semana que comienza el lunes 4 de abril de 2016, el Petit Palais de Paris, inaugura una muestra de fotografías de los ateliers de artistas, la primer semana de julio la Germäldegalerie de Berlín inaugura una exposición sobre el Siglo de Oro español y en octubre el Palais de Beaux Arts de Lille, abre una muestra de expresionistas alemanes dedicada a uno de sus grandes temas, la I Guerra Mundial.

Tercera semana de octubre de 2016

Tercera semana de octubre con la exposición de los expresionistas alemenes

En una palabra, si quiero les puedo contar todo el cronograma de muestras de arte del 2016 en los más grandes museos de Europa, con toda la información, horarios, fecha de comienzo y de final, etc. Y esto no solo es un acierto de imaginación editorial, sino que es ejemplo de gestión cultural, esto es orden, planificación, profesionalismo y puro trabajo, algo así como la antítesis de la improvisación. Basta pensar que para que esta agenda se venda en 2015, la información del 2016 debió ser chequeada y confirmada por lo menso en la segunda mitad de 2014.

Exposición de Amadeo Souza-Cardoso. Abril -Julio, 2016

Exposición de Amadeo Souza-Cardoso. Abril -Julio, 2016

Reconozco que estas cosas me dan envidia, ni de la buena ni de la mala, la única posible: simple envidia. Y por cierto, me olvidaba, el 20 de abril (que cae miércoles) y hasta el 18 de julio (que cae lunes), el Grand Palais de Paris, inaugura una exposición dedicada a Amadeo Souza-Cardoso.

agenda OK

Y cuidado, lo sé porque tengo una agenda que fue pensada por gente con cabeza y buen gusto, que se apoyó en otra gente que trabaja en la gestión cultural con profesionalismo y dedicación. De repente, si fuéramos capaces de exigirnos un poco más, de sentirnos más deudores del otro y vibrar con el trabajo bien hecho, podríamos regalarle a nuestra gris cotidianidad una pequeña brisa de sensibilidad. Artistas no nos faltan.