El dolor que no tiene edad

El arte tiene un poder evocador sorprendente. Es capaz de romper todos los límites  y ser por sí mismo sin que importen las profesiones de fe o la ausencia de ellas. Por eso hoy, que es viernes santo, el día en el que según los evangelios Jesús murió en la cruz y su cuerpo fue descendido y llorado por su madre, quiero evocar una obra en especial. Una obra que me conmueve profundamente desde que tengo memoria. Les quiero hablar de la Piedad de Miguel Ángel.

La Piedad, Miguel Ángel, 1498-1499. Basílica de San Pedro, Vaticano

La Piedad, Miguel Ángel, 1498-1499. Basílica de San Pedro, Vaticano

La Piedad evoca en mí una sensación de tremenda fragilidad, de inmensa vulnerabilidad, ésa a la que el destino nos somete y con la que nos vapulea hasta casi rompernos. Porque iconográficamente es, más allá de dogmas y de fe, la imagen de una madre que sostiene a su hijo muerto en su regazo. Y eso, es dolor puro, dolor real, dolor humano. Al menos yo la siento así y así me conmueve.

Pero más me duele aún porque Miguel Ángel la esculpió con apenas veintitrés años y creo que eso importa. Y no estoy hablando de los  clichés de la “proeza” o del “genio” a los que Miguel Ángel tanto nos acostumbra. Me refiero a que su Piedad es una obra de extrema madurez, que tiene en su planteamiento compositivo y en su tratamiento técnico, una carga emocional de tal envergadura que exuda vida recorrida. Y que por eso, es una obra creada por alguien que sabe lo que es el dolor, que lo ha probado y que conoce su sabor amargo.

Y es que a sus veintitrés años, Miguel Ángel cargaba ya con mucho dolor a cuestas. Con apenas seis años, había perdido a su madre, luego, había soportado la frialdad e indiferencia de su padre y finalmente, a los diecisiete había sufrido la muerte de Lorenzo El Magnífico, la figura paterna que lo había acogido y loshabía criado y educado como un hijo más. Pero además, a los diecinueve años todo lo que tenía en el  mundo se derrumbó de repente, cuando a dos años de la muerte de Lorenzo los Medici cayeron en desgracia, y Miguel Ángel tuvo que huir de Florencia para no ser muerto o apresado. Huyó con lo puesto y sin un duro y vagó su desamparo por Venecia, Bolonia y Roma, sin protección, sin guía ni sosiego.

detalle piedad

Pero la cosa no se queda acá, hay más. Porque el dolor puede ser joven y no tener edad, pero para llegar a este nivel de madurez hay que saber que hacer con él. Y entonces, la Piedad me conmueve, porque Miguel Ángel puso en ella todos sus sentimientos como si los dos cuerpos, el vivo y el muerto, fueran una especie de catarsis de ausencias fuera de toda dimensión espacial y temporal, como lo atestigua la juventud de la Virgen y su expresión de serenidad y sabiduría.

Lo que sucede, es que para crear la Piedad, Miguel Ángel no tuvo ningún referente sobre el que trabajar. Esta iconografía no era aún popular en Italia -recién lo va a ser después del éxito de ésta- y prácticamente no había imágenes sobre las que nutrirse. Sí lo era, en cambio, en las escuelas del norte, en Francia, los Países Bajos y el Imperio, de allí que fuera el cardenal Jean Villiers de Lagraulas, embajador de Francia ante la Sana Sede, quien se la encargó. De este modo, Miguel Ángel no tuvo otra referencia que sí mismo, mirar hacia adentro y esculpir desde su propia experiencia de pérdida y también, desde su resilencia ante la pérdida.

Se podría decir, entonces, que Miguel Ángel, le sacó a este bloque inerte sus propios dolores, y así la madre acepta la muerte del hijo con el gesto de su mano y el cuerpo del hijo recibe exánime la salvación sin rastros de sufrimiento. Y los dos juntos, quedan suspendidos en una dimensión ideal, redentora y serena.

Es el dolor de un joven de veintitrés años, que con esta madre llorando a su hijo muerto, iba camino a convertirse en uno de los más grandes de la Historia del Arte y que no cesaría de esculpir una y otra vez, esta misma imagen. Miguel Ángel fue encontrado muerto, a los ochenta y nueve años, con el cincel en la mano, esculpiendo una Piedad.

 

 

 

22 comentarios en “El dolor que no tiene edad

  1. María Inés Fabregat dijo:

    ¡Fantástico y conmovedor el comentario!. Gracias, Emma. Nos muestras, en un día muy apropiado, la escultura de La Piedad, magnífica obra del genio de Miguel Ángel, en la que aúna la expresión de dolor en cara de la madre que tiene en su regazo a su hijo muerto, aún sabiendo que su muerte es redentora, con la placidez del rostro del Salvador.-

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  2. veronica de Playa Verde dijo:

    Emma éste como tus otros blogs referentes al arte no tienen ni un pronombre ni un verbo de desperdicio.Éste en particular me caló hondo, ya que no debe de haber dolor más grande que tener en tus brazos a tu hijo muerto.Y Miguel Angel supo plasmar con su cincel todo el dolor de la madre por su hijo y la de su hijo por su madre.Gracias por compartir.

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  3. Psi.Carmen Arakelián dijo:

    Emma Emma, que has hecho, que flecha disparada hacia mi mente, logro acertar e iluminarme para entrar en un terreno difícil y desafiante. Este año mi curso se llamará. “El arte y la memoria” será un humilde homenaje a todas las formas del Arte y también el broche final a estos 20 años en que dicto clases sobre “reactivación de la memoria en adultos”.
    Volcaré mis menguados conocimientos sobre arte y su incidencia en nuestra memoria, seguiré aprendiendo de ti por la Sarandí como lo hago desde hace tantos años , leeré cada publicación 20 veces, y lograré ser puente, para que tu sabiduría sea siempre de ida y vuelta. GRACIAS

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  4. Ana Stein dijo:

    IMPRESIONANTE!!
    El momento elegido, el sentido decir de tus palabras, se puede ver una obra mil veces, pero hay que poder transmitir lo que se aprecia con esas SENTIDAS palabras tuyas.
    Hace tiempo que no concurro ya a tus clases, pero ansío abrir el correo que esté el mail con el blog de Emma!! lo disfruto mucho. Gracias, Ana Stein (ex alumna de tus clases de Arte)

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    • Emma Sanguinetti dijo:

      Ana querida….como me voy a olvidar de vos!!!!!! querida….todavía me río de como me imitaste aquel día en el zorrilla….seguí siendo la mejor!!! me alegro pila que te haya gustado este post y que esperes con tantas ansias el blog!!! que lindo saber de vos…..besos enormes y gracias de nuevo.

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  5. Susana Pastorino dijo:

    Emma, no conocía este blog así que agradezco a una amiga que me invitó a leerlo. Y lo conozco nada menos que con tus emociones sobre La Piedad!! Obviamente, ya los leí todos!
    Como digo siempre, gracias Emma, por hacernos conocer, disfrutar, y conmovernos con estas maravillas!

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  6. nora dijo:

    Agradezco tu publicación. Me invadió una profunda emoción al verla, solo comprensible por quienes atravesamos este desbastador dolor. Magnifica interpretación del genio.brillante tu interpretación . Nada como esta escultura, valió la pena el viaje.

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  7. Maria Carmen Rodriguez dijo:

    Gracias Emma! Es muy sensible tu comentario y transmite tu sentir y sabiduría sobre este tema que se muy bien que te fascina! Estoy también semana a semana muy entusiasmada por leer tu blog! Gracias otra vez por compartirlo y deseo mucho poder ver La Piedad personalmente y sentir!!

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  8. Alcides Zapico Delgado dijo:

    Excelente Emma!
    Una nota muy completa, en el papel y en los sentimientos, que tu, también transmites.
    Me gustaria hacerte llegar, la foto de una La Piedad, de la Catedral San Bartolomè, (año 784) de Frankfurt, donde se encuentra, la imagen de gran tamaño de la famosa Piedad, análoga a la de Miguel Ángel .aparentemente, la reforma gótica llamada “Scheid-Kapelle” (1487) serìa de Caspar Weises. (la guia no supo darme màs datos), pero te emociona, solo el hecho de estar alli.
    gracias
    alcides Zapico

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  9. julio a l r dijo:

    imperdible y sin desperdicio , no podemos esperar menos de alguien que nos ha enseñado tanto y nos ha hecho ver donde no veíamos y sentir cuando no lo hacíamos
    es un placer disfrutar estos blogs que no sabia de su existencia, no solo sos genial con la palabra también lo sos escribiendo

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  10. mabel bonilla dijo:

    comparto con un comentario anterior: he visto muchas veces La Pietá y otras Pietá de Michelángelo, pero sólo un sentimiento tan profundo como el tuyo y el don y conocimientos del tema , me estremecen al leerlo Gracias!!!!!!

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